La responsabilidad social es uno de los elementos principales del día a día que solemos olvidar con mayor facilidad. Es importante que cada persona empiece con pequeñas acciones en busca del cambio. En lo personal, considero que este curso ha logrado un cambio de mentalidad. Antes solía tomar decisiones de consumo de manera libre y sin ninguna justificación, ahora pienso en el proceso detrás de cada producto y su impacto en el medio ambiente, en lo social y en lo económico. Busco y opto más por las empresas socialmente responsables, que me aseguren que brindan el mayor valor para cada uno de sus colaboradores y grupos de interés.
Por otro lado, creo que cada profesional de la salud debe llevar una adecuada educación con respecto a la responsabilidad social. Los médicos deben adaptarse a las necesidades reales de la población, responder por el impacto de sus servicios y buscar el bien común; y qué mejor que hacerlo durante su educación. Me sorprende que la industria farmacéutica es uno de los sectores que aporta más porcentaje de generación de dióxido de carbono y contaminación, al igual que poco se ha hecho para conseguir un cambio. Esto se debe a que poco es lo que asociamos al medio ambiente y a la medicina. Si bien es importante el paciente, también su entorno es eje central de su recuperación y debemos asegurarlo. Pienso que los estudiantes de medicina debemos ser el cambio que se espera.

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